Este es Juan.
Juan tiene La Terraza Reforma, un restaurante en la colonia Juárez, a dos cuadras del Ángel de la Independencia.
Terraza con vista a Reforma, cervezas artesanales, pantallas para los partidos. Ocho años ahí. Sus clientes — oficinistas de las torres cercanas, grupos de Roma y Zona Rosa — le escriben por WhatsApp para reservar, preguntar precios o armar paquetes para ver el fútbol.
Juan conoce a sus clientes. Les contesta con cariño. Así ha crecido.
Pero se acerca la Copa del Mundo 2026.
El lunes, tres clientes le dijeron lo mismo: “Te escribí el sábado pero nadie me contestó. Fuimos al de Polanco.”
El 78% de los clientes compra con quien responde primero. En CDMX, entre el Ángel y Chapultepec hay un restaurante en cada esquina — quien no contesta, pierde la mesa al instante.
Y la Copa no es un fin de semana. Son cinco semanas de partidos, noches seguidas, mensajes a las dos de la mañana.